Welsungsraum

"Hazte fuerte en los viejos sueños para que nuestro mundo no pierda la esperanza". Ezra Pound "Ich lehre euch den Übermenschen. Der Mensch ist Etwas, das überwunden werden soll. Was habt ihr getan, ihn zu überwinden?". Nietzsche

jueves, agosto 17, 2006

KAPITULIEREN? NEIN!

“He cumplido con mi deber para con mi pueblo, mi deber como alemán, como Nacional-Socialista, como leal lugarteniente de mi Führer. No me arrepiento de nada. Si estuviera de nuevo al principio, volvería a obrar como obré, aunque supiera que al final haya de arder una hoguera para mi muerte en llamas”.

Hoy, 17 de agosto, se cumplen diecinueve años de la muerte de Rudolf Hess. Su existencia tuvo episodios enigmáticos, y hasta los motivos de su muerte sirvieron para la especulación. En 1987 los poderes mundiales declararon el “suicidio” de Hess, lo que sin duda resultaba ser un exotismo singular. Luego de esperar el paso de largos 46 años en prisión, de pronto Hess, un anciano de 93 años de edad, tuvo deseos compulsivos para suicidarse, lo que habría logrado colgándose a una barra de una cortina en una pequeña cabaña. Poco faltó para que se nos dijera que para lograr el suicidio, Hess había debido flectar sus piernas para no apoyarse en el suelo, hasta perder la vida.Lo cierto es que Hess fue asesinado en prisión, en una maniobra apresurada, realizada probablemente por el MI5 (el mismo organismo que hace pocos días “desbarató” una masacre aérea, recluyendo a 24 ingleses de origen pakistaní, a los que seguramente “cargó” con “evidencias”, mismas que nadie ha verificado y en las que muchos no creen en Gran Bretaña). Se dijo entonces, en los círculos no oficiales, que Gorbachov levantaría el veto soviético para liberar a Hess, el cual podría haber implicado a personas y organismos británicos en situaciones incómodas, muy incómodas.Sin embargo, el motivo más profundo para recordar a Hess, el ejemplo imperecedero que él nos dejó a nosotros, nacionalsocialistas del siglo XXI, es la lealtad.Al terminar la lucha militar en Europa, en 1945, miles ofrendaron su vida en los últimos combates, otros tantos se suicidaron ante la perspectiva del mundo que se instauraría a continuación de la desaparición del Tercer Reich; muchos más emprendieron una emigración forzada y sin retorno. Y de los millones que quedaron en atroz cautiverio, sólo uno seguía en esa condición después de veinte años del fin de los combates: Hess.¿Cuántas veces habrán tentado a Hess con una libertad ignominiosa, al precio de renegar del Führer y del Nacionalsocialismo, de refrendar las mentiras de los enemigos de la humanidad, como hicieron otros?Pero Hess se mantuvo firme en la luminosa idea proclamada por el Führer. Jamás capituló, jamás flaqueó, a pesar de torturas, de drogas y de sufrimiento inimaginable. Tuvo mil oportunidades para capitular, tenía una familia a la cual volver, un país al cual retornar a vivir en normalidad, como muchos hicieron.Hacia el final de los combates, en los muros de las ciudades alemanas comenzó a verse una nueva consigna. Ya no se hablaba de triunfos. La consigna era “Kapitulieren? Nein!”.Hess jamás capituló, y se transformó en un símbolo, una vida sustentada en el honor, que para él y para tantos camaradas, se llamó y se llama lealtad.



Hoffmann


En los grandes años


en 1985

Su tumba inspira el mayor terror en el enemigo


Los héroes no se olvidan

Kamerad Rudolf Hess:

Tu pueblo no te olvida, hay héroes que murieron en el combate físico, con un arma en la mano, pero tú fuiste al Walhalla con la más digna de todas las espadas en la mano, la espada llamada LEALTAD

UNSER EHRE HEISST TREUE

HEIL UNSER FÜHRER

HEIL RUDOLF HESS

SIEG HEIL

Tus camaradas, más allá del tiempo y el espacio

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Es ist immer schön wenn man aus versehen auf solche Webseiten kommt. Sehr guter blog. Grüssgott Kamerad!

saludos desde Chile.

11:57 a. m., septiembre 24, 2006  

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