Welsungsraum

"Hazte fuerte en los viejos sueños para que nuestro mundo no pierda la esperanza". Ezra Pound "Ich lehre euch den Übermenschen. Der Mensch ist Etwas, das überwunden werden soll. Was habt ihr getan, ihn zu überwinden?". Nietzsche

domingo, junio 24, 2007

La realidad desde nuestra alma 29


v.5 Nuestra resistencia




El Führer señalaba en su Mein Kampf que el movimiento no necesitaba de matones a sueldo sino que de fanáticos que en todo lugar y circunstancia dieran muestras de la fortaleza y verdad de nuestra doctrina.

Hoy que yacemos derrotados en medio de la estupidez y desinformación generalizadas convertidas en ley de los estados en que vivimos, no podemos hacer otra cosa más que lo que pidió nuestro Führer hace ya más de ochenta años. Nuestra prédica diaraia con el ejemplo y la palabra debe ser porfiada, infatigable, en todo lugar y circunstancia.

Debemos defender la verdad de nuestra doctrina. Allí donde se ataque a la raza aria debemos defenderla, igualándola en derechos y realidad a las demás razas, aún en medio de todo el indigenismo y multiculturalidad en boga.

Nuestra voz no puede estar ausente cuando otros pueblos reclaman su existencia a costa de la nuestra. Nuestra historia y nuestros héroes no pueden ser vilipendiados ante nuestra mirada cobarde.

Es fácil de decir y difícil de hacer pues siempre sentiremos ganas de caer simpáticos, el fantasma de la soledad se anuncia cuando entramos en debates con amigos y conocidos. Pero nosotros no necesitamos mover la cola como quiltros que buscan amo, porque nosotros somos arios y somos nuestros propios señores. De modo que aunque dudemos en principio, debemos entrar en combate con las seguridad de quien posee la verdad.

Es fácil entrar en debate con el ciudadano medio de nuestro sistema, basta con contestar mitos machacados hasta el cansancio por el enemigo a través del cine, la televisión, actos “culturales”, etc. Debemos ser igualmente porfiados, machacando la verdad.

¿Quién no ha visto esas representaciones de los faraones como personajes morenos, de piel aceitunada, casi nubios? Nadie querrá escuchar que las pruebas de ADN demuestran claramente (a pesar de la voluntad de los políticos), que Ramsés II, el grande, era pelirrojo y por lo tanto ario nórdico. ¿Quién no ha escuchado sobre la supuesta herencia de todos los indígenas americanos, obligándonos a los descendientes de europeos a sentir culpabilidad por tratar de mantener nuestras propias identidades? Nadie querrá saber que América no era el ideal de paz y amor que quieren hacer creer y que la mayoría de los pueblos que hoy se declaran herederos, lo son sólo de los esclavos de los grandes imperios; que las edificaciones que construyeron lo hicieron para honrar a sus señores y a los dioses de sus señores, quienes poseían una sabiduría que hoy los hijos de los esclavos apenas barruntan y repiten mecánicamente, a pesar de todo lo que la moda new age nos quiere hacer creer. Muy pocos pueblos eran señores en sus tierras, una de las excepciones fueron los grandes mapuches.

Son muchos los temas que a diario nos dan la oportunidad de luchar en la trinchera de la Kulturkampf. No podemos bajar la cabeza a cada rato, debemos recuperar el orgullo. Somos los Wehrwolf, somos la resistencia y la última línea de combate de nuestra raza y nuestros dioses, no podemos fallar.



Welsung

martes, junio 05, 2007

La realidad desde nuestra alma 28


v.4 El Lenguaje original y la obra del demiurgo


De acuerdo a los estudios lingüísticos, el idioma de nuestros antepasados poseía una riqueza superior al que podemos imaginar. Es conocida la multiplicidad de significados que tienen las palabras en algunos lenguajes primitivos. Sin duda, y aunque lo diga la Biblia judía entre otros credos religiosos: “Al principio fue el Verbo”. Cada palabra era una emanación desde las profundidades de la psiquis del hombre antiguo. El pensamiento onírico que era la forma de vivir y comunicarse, estaba expresado en un lenguaje de una significación profunda, lleno de divinidad y comunicado con las entrañas mismas del origen de la vida.

Prueba de ello es que en las lenguas antiguas las palabras significaban objetos y situaciones globales. Por ejemplo no existía una palabra para “lavar”. El concepto era “lavar la ropa en el río, a la luz del día”. De modo que cada acción, cada objeto no era posible aislarlo de su entorno. El excesivo acento que puso el judeocristianismo en la conciencia desarraigada de la naturaleza, del entorno, provocó que se pudieran aislar los elementos hasta el punto de no entenderlos. El ser humano, por ejemplo, no es comprensible más que en relación a su realidad global, cultural, racial, el entorno natural, etc. Hoy en día se diría que se perdió la característica holística del lenguaje…y es cierto.

Un ejemplo meridiano de esto son las relaciones que existen entre algunos conceptos en idiomas que aún son arcaicos como el alemán. Consideremos las palabras Reich (imperio), reich (rico), reich (de “du bist reich”, tienes razón), richtig (cierto). Claramente aquí estamos tocando diversas manifestaciones de un solo concepto que se refiere a que lo que es justo y verdadero tiene poder y riquezas, detrás de esto hay una filosofía, una concepción del mundo.

No puedo olvidar aquí mencionar el nombre de lo Dioses. Consideremos el nombre de Odin, Wothan o Wodan, Guatan, Gautan, . Si uno pronuncia esos nombres a la forma moderna e ignorante, suenan muy distintos, pero sin mucho esfuerzo, todos pueden ser reducidos a una forma como “UODN”. Eso nos indica que el nombre del Dios es en realidad algo así como un mantram sagrado, un mantram que tenía algún efecto y que expresaba una realidad profunda, realidad perdida desde que se modernizó el lenguaje. ¿Qué significaban esos mantrams? Nadie realmente lo sabe hoy (¿o sí?). Muy personalmente creo que la clave está en los idiomas antiguos y por ello es necesario que algunos de nosotros, seriamente y lejos de la charlatanería, se dedique a estudiar Old Norse, Sánscrito, Gótico, Old English, Gaélico, etc. Podremos acercarnos al misterio de los dioses y de nuestro propio origen. Recordemos que las runas las creó el mismo Odin.

Pero el enemigo quiere otra cosa, el demiurgo está empeñado en destruir todo significado profundo en nuestras vidas. A través de la muerte del lenguaje quiere atarnos a las tinieblas al promover el uso de una lengua infernal. Una de las demostraciones más terroríficas de la degradación que sufren los seres humanos hoy son las aberraciones de apodos que vemos en las salas de Chat, nombres que están pasando a ser nombres oficiales de los bebés que se están inscribiendo hoy en día. Si, aunque usted no lo crea hoy hay nombres como Xitdaly, Yexury, Josephthds, etc. El demiurgo sabe que en el nombre está la magia del individuo, la forma de convertirlo en dios o la forma de controlarlo y esclavizarlo.

Hay magia negra en este hecho. Así como con la mezcla de razas hay la intención de matar a los espíritus antiguos que viven en las familias originales, en la deformación de los nombres está el primer paso de la creación del orco, la criatura del señor obscuro.


Una de las tareas no menores que tenemos por delante es la defensa de los lenguajes antiguos y evitar su bastardización.


Welsung